Acerca del autor

Érica Endo, MD, PhD*, Vera C.C. de S. Ferreira, MD**, Carlos Shimizu. MD*** y Nestor de Barros, MD**

Érica Endo, MD, PhD*, Vera C.C. de S. Ferreira, MD**, Carlos Shimizu. MD*** y Nestor de Barros, MD**

*Doctora en Ciencias Médicas por el Instituto de Radiología de Brasil (InRad) HCFMUSP y médica radióloga en Fleury. **Doctora en Ciencias Médicas por el Inrad HCFMUSP, Médica asistente en InRad HCFMUSP e ICESP. Médica radióloga en el Hospital Sirio Libanés. ***Coordinador del Centro de diagnóstico por imagen de las mamas del InRad HCFMUSP e ICESP. Médico radiólogo en Fleury. ****Profesor del InRad HCFMUSP. Coordinador del Centro de diagnóstico por imagen de las mamas del InRad HCFMUSP e ICESP.

Actualizaciones del reporte de datos BI-RADS para mamografía

Es imprescindible que los radiólogos y prestadores de servicios de salud estén familiarizados y actualizados con la sistemática utilizada por el BI-RADS léxico (descriptores).

Como se podrá analizar en este artículo de actualización, la estandarización de los laudos de imagen de mama contribuye a reducir las divergencias en la interpretación de las imágenes y recomendaciones de conducta, además de facilitar el monitoreo de los resultados.

El BI-RADS es la sigla para ACR BI-RADS (American College Radiology Breast Imaging and Data System).Su traducción al idioma español corresponde a Reporte Imagenológico Mamario y Sistema de base de datos, y fue creado en 1992 por el Colegio Americano de Radiología. Es un sistema estandarizado en categorías numéricas de acuerdo con la probabilidad de malignidad y de recomendaciones adecuadas. Ver la tabla 1:

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En esta actualización del BI-RADS, los objetivos principales permanecieron iguales a los otros que son: estandarizar los informes para disminuir la confusión de interpretación, mejorar la comunicación entre los médicos en cualquier lugar del mundo y facilitar el seguimiento de los resultados.

6 a 19 por ciento de los nódulos palpados no tiene expresión radiológica en las composiciones mamarias heterogénea o extremadamente densas, según la 5a edición del BI-RADS.

Las modificaciones realizadas proporcionan claridad en la terminología usada en los estudios de mama, al introducir nuevos conceptos y anular otros. En él, está contenido un léxico de descriptores con definiciones a fin de estandarizar el lenguaje y facilitar la auditoría.

Se desarrolló para lesiones subclínicas, no palpables y está en la quinta edición de la mamografía, y segunda edición del ultrasonido y de la resonancia magnética (RM). En esta versión, existe una compatibilidad entre mamografía, ultrasonido y RM, con las mismas normas de auditoría para los tres, todo ello, basado en las evidencias de literatura.

Presenta una edición impresa, que es más difícil de ser actualizada con fotos establecidas, y también una forma basada en la web, por internet, que es de fácil navegación con imágenes ajustables, con enlaces a literatura y mayor facilidad de actualización rápida. La sugerencia de organización del laudo comienza con la indicación del examen, si es de rastreo o diagnóstica.

Novedades en composición de la mama

La primera modificación de este BI-RADS se refiere a composición de la mama, para saber si hay pérdida de sensibilidad del examen en el caso de las mamas densas. En la descripción de la composición mamaria en la edición de 2003, las mamas se caracterizaban por números que iban de uno a cuatro. Pero había una confusión entre un padrón de composición de la mama con la clasificación final BI-RADS.

La composición o densidad de los senos es una comparación de las cantidades relativas de grasa versus tejido fibroglandular en la mama. En la 4ª edición del léxico, la composición ya no incluye cuartiles porcentuales (ver tabla 2)

Las descripciones dentro de la quinta edición varían de menos a más densas, y se basan únicamente en la evaluación visual del radiólogo de la cantidad de densidad fibroglandular, nuevamente basada en la distribución aproximada de cuartiles.

En la composición mamaria actualizada, se mantienen los cuatro patrones de las ediciones anteriores, que pasan a denominarse por letras (que van de A a D) en lugar de poner números para evitar confusiones, y se substituye la cuantificación del tejido porcentual por la visual (ver tabla 2)

La cuantificación visual simplifica la lectura, pero puede suponer un aumento de la variabilidad inter e intraobservador. En las composiciones mamarias C y D se nota una disminución de la sensibilidad de la mamografía. En estos casos cerca de 6 a 19 por ciento de los nódulos palpados no tiene expresión radiológica, por lo tanto, la disminución de la sensibilidad de la mamografía debe ser reportada.

En las mamas heterogéneamente densas, patrón C, debemos añadir la frase, "pudiendo obscurecer pequeños nódulos" y en las mamas muy densas, patrón D, "reduciendo la sensibilidad mamográfica". Las composiciones A y B tienen una gran sensibilidad para el rastreo mamográfico, pero disminuyen la sensibilidad en la ecografía.

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Necesidad de describir hallazgos con topografía y tamaño

La descripción de los hallazgos relevantes debe ser clara para una correcta clasificación, pero no se recomienda una descripción detallada de los hallazgos benignos. Ya en relación con los demás hallazgos, es necesario describir toda la información disponible.

Las medidas de los nódulos y la extensión de las calcificaciones, así como la distancia a la papila, son fundamentales para un laudo más preciso y para ayudar en el manejo de la paciente. Describir la localización exacta de la lesión también permite una mejor correlación entre los métodos de imagen.

En esta versión del reporte BI-RADS existe una compatibilidad entre mamografía, ultrasonido y RM, con las mismas normas de auditoría para los tres, todo ello, basado en las evidencias de literatura.

Al describir topografía, siempre se debe relatar la lateralidad, el cuadrante, y si en los tercios anterior, medio o posterior de la mama. Al explicar la distancia de la papila y en qué tercio de la mama está, podemos tener una noción del tamaño de la mama, y esa información es importante para el entendimiento de la proporción tamaño de la lesión y del tamaño de la mama, en el caso de las lesiones malignas, lo cual contribuye en la planificación quirúrgica. También es importante la comparación con exámenes anteriores, especialmente cuando justifiquen la clasificación final del examen y recomendación adecuada.

El principal cambio de los BI-RADS fue definir que su categoría deberá reflejar el hallazgo de examen, pero la recomendación puede ser disociada de esta categoría. Por ejemplo, si se tienen mamas densas sin ningún hallazgo sospechoso, el BI-RADS no cambia según de la queja clínica. Como se mencionó anteriormente, el BI-RADS se ha vuelto más fácil y la clasificación se da para lo que estamos viendo en el examen, pero como no se aprecia ningún cambio el BI-RADS es uno.

Si la paciente no tiene una alteración palpable, la recomendación es volver al rastreo. Sin embargo, si esta tiene palpación positiva, se sugiere realizar ultrasonografía para buscar el hallazgo palpable. En los dos casos el BI-RADS es uno, sin embargo, en casos de malignidad conocida en aquellos que se sometieron a la quimioterapia neoadyuvante aunque no se ha determinado el tratamiento definitivo realizado, representa una excepción a esta regla.

En este entorno clínico, a diferencia de la situación habitual, sería más apropiado dar una evaluación de la malignidad probada y comprobada por biopsia (BI-RADS 6) en lugar de negativo o benigno (BI-RADS 1 o 2) a pesar del hecho de que no hay anormalidades en el estudio de imágenes. Esto porque la asignación de una evaluación negativa o benigna puede causar confusión entre los médicos e incluso los propios pacientes, que pueden creer que están curados sin cirugía, aunque la práctica actual dicta que el paciente tendrá más tratamiento quirúrgico, ya sea mastectomía o tumorectomía, a pesar de imágenes negativas.

Finalmente, la asignación de una categoría 6 de BI-RADS apropiadamente saca el caso de la auditoría. En casos como estos, se sabe que el paciente tiene un cáncer tratado de manera incompleta y la evaluación BI-RADS se realiza con base en una combinación de factores de imágenes clínicas.

Modificaciones principales del léxico mamográfico

En 2013, hubo una unificación de los descriptores de la forma de los nódulos. La 5.a edición considera apenas tres tipos (redonda, oval e irregular) comunes en mamografía, ecografía y RM. Lo anterior porque había mucha confusión entre los métodos de imagen, generada por la descripción de formas diferentes.

En la edición pasada, la mamografía tenía cuatro formas y la ultrasonografía tres porque el léxico fue creado por comités específicos compuestos por personas diferentes para cada método de imagen.

El reconocimiento de los hallazgos normales y los cambios más comunes, así como la correcta utilización propuesta por el léxico BI-RADS, son herramientas fundamentales en la práctica diaria del radiólogo

Además, otra confusión era el contorno microlobulado con la forma lobulada. En la mamografía había cuatro formas y en la ultrasonografía tres. En esta versión, la forma lobulada fue incorporada a ovalada, así como era descrito en la ultrasonografía. Entonces ahora, tanto en el BI-RADS del ultrasonido y de la mamografía, la descripción de la forma es la misma: redondo, oval e irregular. Se puede considerar como una modificación positiva, ya que facilitará la descripción y comparación entre las modalidades.

Otra actualización ocurrió en la probabilidad de malignidad de las calcificaciones. Anteriormente, las calcificaciones se dividían en 4a, 4b y 4c, respectivamente, baja sospechosa, sospecha intermedia y alta sospecha. Las calcificaciones de baja sospecha eran las groseras y heterogéneas, sin embargo, en la 5a edición, la morfología de heterogéneas groseras pasan de baja sospechosa a sospecha intermedia. De esta forma, la mayoría de las calcificaciones tienen sospechas intermedias y sólo las finas y lineales son de alta sospecha.

El reconocimiento de los hallazgos normales y los cambios más comunes, así como la correcta utilización propuesta por el léxico BI-RADS, son herramientas fundamentales en la práctica diaria del radiólogo y frente a las que este está obligado a mantenerse actualizado en su compromiso de prestar una atención diagnóstica fidedigna y eficiente a los pacientes.

El Hospital agradece la colaboración editorial de la profesora Érica Endo (foto) y demás autores para este artículo.

Artículo proveniente de la edición impresa de Agosto-Septiembre de 2019 de El Hospital con el código EH0819BIRADS

Referencias

Atlas BI-RADS® del Colegio Americano de Radiología: sistema de laudos y registros de datos de imagen de la mama, 5ª edición.

The American College of Radiology BI-RADS® ATLAS 5th Edition: Frequently Asked Questions (Revised 10/3/17; updated questions in red). https://www.acr.org/-/media/ACR/Files/RADS/BI-RADS/BIRADSFAQ.pdf